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Lunes 22 de Enero

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El dramatismo de invertir en Jujuy

Adrian Lipchak
La historia detrás de una pronta inauguración. ¿Final feliz?

Sebastián es un tipo cualquiera, aunque pensándolo mejor, no es cualquier tipo. Quizás sea un loco soñador que piensa que es posible invertir en la provincia, mas aun en el país, en un momento en que todos miran de reojo el porvenir y se mantienen cautos... a la espera de que las variables econométricas del futuro mediato se dejen predecir,....se aclaren en estos "tiempos de cambio". Pero resulta que algunos inversores son crédulos, optimistas, que siempre tienen una actitud positiva de cara al futuro, pero además poseen algo que los diferencia del resto..., apuestan por la provincia y se comprometen con su futuro poniendo el cuerpo y el espíritu. Para la mirada de muchos, simplemente un loco.
Seba es un industrial PyME de Jujuy, propietario de un Molino Harinero, que produce bienes y produce empleos, genera trabajo digno, registrado y valioso para una veintena de personas, que en definitiva son familias, y que defienden a muerte su fuente laboral, que lo apoyan, lo ayudan, y hasta gestionan con él la resolución de problemas; ya que no es fácil producir en Jujuy...., lo sabemos.
Al loco de Seba se le ocurrió ampliar su planta industrial y su oferta de trabajo, crear una nueva planta de proceso en su establecimiento para producir un nuevo producto. Se trataba de una planta elaboradora de Alimentos Balanceados para nutrición animal, aprovechando como materia prima un subproducto de su planta de molienda, que es la planta original. Esto es lo que se conoce como integración vertical de la industria, algo poco desarrollado en el sector industrial en nuestra provincia.
Elaboró un proyecto de inversión y compitió con otros tantos de todo el país para acceder al financiamiento de FONAPyME , miles de papeles!!, pero finalmente obtuvo el financiamiento (Dos millones trescientos mil pesos, algo casi único para la provincia). Inmediatamente encargó la planta industrial en China, gestionó en aduanas y le aprobaron la D.J. (el permiso de importación), justo antes de que Axel Kicillof cerrara el grifo de las importaciones debido a la precipitación de las reservas del Banco Central. Seis meses después, la planta viajaba por el océano pacífico en cuatro contenedores rumbo a Iquique, uno de los puertos del norte de Chile, que por conveniencia geográfica y económica nos conviene a los jujeños.
LAS MALDADES DEL CEPO CAMBIARIO
Acompañé a Seba, "el loco", a Iquique con el objetivo de esperar el vapor, desconsolidar la carga en el puerto con la aduana chilena, cargarla en cuatro camiones precintados, y despacharlos por nuestro entrañable Paso de Jama a la zona aduanera primaria de Palpalá, donde previo pago de los derechos de importación ($ 777.800.-), se nacionalizaría la carga y al fin, podríamos comenzar con la obras civiles para el montaje. El día 17 de agosto de 2015 estábamos en Iquique ansiosos, exultantes, todo saldría según lo planeado!!, ...no contábamos con que si algo tenía que fallar, seguramente fallaría, como efectivamente sucedió.
Nuestro agente aduanero en Chile nos informó la noche previa a la llegada del barco, que por razones de fuerza mayor, debido a un largo paro de 25 días del personal portuario (finalizado el día 24 de junio), estaban pendientes de entrega entre 10 y 12.000 contenedores para despachar antes que los nuestros, y que tendríamos turno para unos 10 días posteriores a partir de la descarga de nuestra mercadería para poder sacarla del puerto; ¡¡se nos hizo la noche!!, se acabó la alegría!!. La DJ otorgada por la aduana argentina establecía como fecha límite para el ingreso de la carga el día sábado 22 de agosto a las 20 hs., a partir de la descarga del barco nos quedarían 72 hs., no diez días. Si se vencía el plazo, habría que realizar un nuevo trámite que podría llevar no menos de 30 días y habría que pagar una suma inmensa en concepto de alquiler, por ocupar un espacio del puerto como depósito, hasta conseguir un nuevo permiso para liberar la carga. En este caso, como en la mayoría de los casos, el dinero resuelve casi todos los problemas, y siempre aparece el "contacto adecuado" que dispone de "otros contactos adecuados" dentro del puerto, para separar tus cuatro contenedores de los 490 que descargaba ese día el barco, evitando ir a la fila de los 12.000 contenedores pendientes de entrega; y contra todos los pronósticos, podríamos desconsolidar la carga en 24 hs. y cargarla en los cuatro camiones, que despachados vacíos desde argentina, ya estaban en Iquique, impacientes. Uffff!! Había una solución!! todo bien, evitaríamos mil costos adicionales (incluido el tener que despachar los camiones vacíos hacia argentina y volverlos a traer en 30 días oblando otros U$ 20.000, que costaba el servicio de las cuatro unidades); todo bien!!, había una solución uffff!!. Lo único que debíamos hacer es conseguir que nos despacharan desde argentina el equivalente a U$ 3000 que nos faltaban, (después de "rascar el tarro" de nuestras billeteras), para pagar el "servicio adicional". Tarjetas de crédito, abstenerse, debía ser en dinero y únicamente en pesos chilenos. No habría problema!!, no?
El servicio adicional consistía en que el "gruero" (operador de grúa del puerto), identificara, descargara y separara nuestros 4 contenedores del barco, para evitar que los mismos ingresen a la monstruosa pila infame de contenedores y al turnado; realizada la operación, una empresa privada que opera en el puerto, contrataría una inmensa maquina portacontenedores que cargaría las cajas metálicas en 4 camiones fleteros que operan dentro del puerto, los cuales transportarían la carga sacándola de la rada principal (donde atracó el barco), a otra rada en desuso tras recorrer unos 2 kilómetros, donde nuevamente la inmensa grúa rodante los descargaría en el lugar indicado (alquilado), para proceder a la rotura de precintos y apertura de los mismos en presencia de los aduaneros chilenos y el SAG (servicio de agricultura y ganadería), que constataría que toda la madera de los cajones con que se embalaron las maquinarias y los pallets correspondientes hayan tenido el tratamiento térmico de desinfección en China. Otro equipo de faena contratado en forma privada, consistente en 5 operarios y una "mulita" (autoelevador), desocuparía los contenedores y cargaría toda la maquinaria en nuestros 4 camiones al cabo de unas 11 horas de trabajo (claro!! debimos pagar aparte las tres horas extras de trabajo y también el refrigerio de 30 minutos que regula el sindicato portuario), para evitar que los operarios pasaran la faena para el día siguiente, (terminamos el 20 de agosto a las 23:30 horas). Colaboraríamos en la descarga nosotros, el despachante de aduanas, el encargado de operaciones, los cuatro camioneros argentinos (un lujo los muchachos!!), solo faltaba Michelle Bachelet!!. El tiempo apremiaba, la carga debía salir si o si el viernes 21 a más tardar al medio día, el sábado a las 20 hs. vencía el plazo para el ingreso de al menos un camión a las instalaciones de aduana en Palpalá.
El día miércoles 20 a las 20 hs. atracaba el barco, esa mañana tempranito nos fuimos hasta la ZOFRI a esperar la apertura de las oficinas de WU (internacionalmente afamada firma que transfiere dinero de, y hacia todo el mundo), realizamos la consultas pertinentes confirmándonos que 30 minutos luego de realizado el depósito en argentina podríamos retirar el dinero en la moneda depositada en origen, todo bien!!. Nos comunicamos telefónicamente a Jujuy para encargar el depósito de $ 30.000 o su equivalente en dólares, (el dólar cotizaba en ese momento a $ 9,28); la operación debía realizarse en Jujuy en el mostrador que W.U. tiene en el interior de un supermercado ubicado en el sur de la ciudad; 30 minutos después recibíamos una foto por Whats App de un cartelito pegado en W.U. Jujuy que informaba que la transferencia de dinero hacia países limítrofes tenía un tope por mes y por persona de U$ 100 o su equivalente en pesos, además se informaba que debíamos oblar una pequeña comisión (usuraria), del 34%. En definitiva en el mejor de los casos podríamos recibir desde Jujuy U$ 100 de los U$ 3000 que necesitábamos y encima de todo deberíamos pagar una comisión de U$ 34 por algo que no nos serviría para nada; un despropósito... El día estaba radiante, espléndido, pero a nosotros "se nos hizo la noche", nuevamente!!.
En vano resultaron las apresuradas y numerosas gestiones que realizamos en las sucursales de todos los bancos (supuestamente internacionales, con filiales en Jujuy y Chile), como así también las decenas de veces que introdujimos las tarjetas de débito en todos los cajeros automáticos de la ZOFRI con la esperanza de juntar algo de dinero (cualquier tipo de transferencia estaba vedada por el cepo); .... Ni un peso!!. Ante nuestro asombro, se derrumbaban todos los planes, todas las previsiones..., un desastre!!.
Era medio día, en una mesa de café pensábamos, buscábamos algún tipo de solución.... Si!!, podría ser..., si Laura, la esposa de Seba, retirara los $ 30.000 del banco antes de las dos de la tarde, viajara a La Quiaca para llegar a las 18 hs., durmiera allí (debido al tope horario en que se pueden hacer este tipo de transaciones), al otro día tempranito cruzara la frontera (traficando dinero argentino como si fuera una delincuente), comprara dólares a un precio que no vale en la ciudad de Villazón, fuera a una oficina W.U. e hiciera la transferencia...., tendríamos el dinero la mañana del jueves, previo pago (nos informaron en W.U. Chile), de solo el 4,5% de comisión, algo razonable, lógico. Nuevamente había una solución, debíamos movernos rápido, era una locura (algo similar a intentar invertir en Jujuy o en Argentina en tiempo de los K), pero no había más remedio, o si?.
Seba puede ser loco, pe ro no tonto. En este caso, como en tantos otros, siempre hay un amigo que te tiende una mano (sic, que con voluntad te puede resolver problemas empleando canales y medios oficiosos, ya que los oficiales resultan infranqueables y perniciosos para el que intenta invertir, "por derecha"). Este amigo de La Quiaca, que conoce otro amigo empresario de Villazón, que puede hacernos el favor de prestarnos U$ 3000 y monedas para pagar la comisión, y hacer el camino que de otro modo tendría que hacer Laura, convertida en traficante, pero además abandonando familia y otras obligaciones. Teléfono mediante (la cuenta del celular, es otro tema), dos horas después, recibiríamos los U$ 3000 en la caja de W.U. ZOFRI Iquique, y 15 minutos más tarde, habiendo recorrido diez metros, teníamos los pesos chilenos al cambio oficial, sin papeleo, preguntas o demoras..., como debe ser!!. Estábamos salvados!!, ahora si, hora de almuerzo siendo las 17 hs.
El sábado a última hora, sobresaltos más, sobresaltos menos (en Jama demoramos 4 horas para realizar los trámites de ingreso), el primer camión ingresaba a la Zona Aduanera Primaria de Palpalá a última hora de la tarde. Misión cumplida!!.
Un tiempo después, ya en 2016, mientras la construcción de las obras civiles de la nueva fábrica avanzaba a todo gas, se me ocurrió pasar por las oficinas de W.U. en el supermercado del sur de la ciudad, con el objeto de verificar si alguna de las condiciones para realizar transferencias se habían modificado, si habían cambiado para bien, para facilitar... Y si!!, cambiaron!!!, ahora eran un poco peores!!, solo se permitía una vez por mes transferir hasta $ 2.000 por persona, con un tope diario de pesos $ 1000 (o sea que tienes que hacerlo en dos días), oblando para ello una pequeña comisión del 49%, si!!, leíste bien. Si quieres transferir $ 1000, deberás pagar $ 490 de comisión....., una ganga!!. Y vos queréis invertir?, Ayy País!!, Ayy Jujuy!!. Duele.
Hoy, luego de 18 meses de obras y montaje (incluido el viaje de tres técnicos Chinos que supervisaron los trabajos y pusieron a punto la fábrica), la Planta Industrial está a punto de ser inaugurada luego de una inversión total de unos $ 12.000.000. Durante en proceso de construcción hemos contado con el apoyo del actual Gobierno de la Provincia que ha colaborado en la gestión administrativa conducente para la habilitación ante los organismos oficiales de la nación que regulan la actividad. Final feliz para un proceso que demandó dos largos años de trabajo sorteando las desventuras de intentar invertir en Jujuy en tiempos de pasadas políticas nacionales (gestión del gobierno anterior), que desalentaban la inversión.

Adrián Lipchak, ingeniero. Docente de la Universidad Nacional de Jujuy, consultor y asesor en diferentes áreas públicas y privadas de la provincia.